Queso Frito | ¡Fácil y Rápido!

Detalles

Porciones

4-5 persona

Prep tiempo

10 minutos

Coccion tiempo

10 minutos

Tiempo Total

20 minutos

Precio

4-5 euros

Calorias

250 kcal

El Queso Frito es uno de los aperitivos más famosos de la gastronomía española, caracterizado por su facilidad de preparación y su sabor irresistible. Imagina el sabor del queso dorado y crujiente por fuera, y fundido por dentro, que se sirve con salsas que añaden un toque fresco y ácido que realza los sabores. Este plato es una merienda perfecta para los amantes del queso, y también ofrece importantes beneficios nutricionales gracias al calcio y las proteínas presentes en el queso, lo que lo convierte en una excelente opción para los aperitivos. Se cree que la historia del Queso Frito se remonta a las tradiciones de la cocina mediterránea, donde el queso era un ingrediente clave en muchos platos. Se puede preparar Queso Frito como una merienda ideal entre comidas.

Ingredientes

  • 1 taza de harina

  • 2 huevos, batidos

  • 1 taza de pan rallado

  • Aceite vegetal para freír

  • Una pizca de sal y pimienta negra (opcional)

  • Cuchillo para cortar el queso
  • Tres platos pequeños para distribuir la harina, el huevo y el pan rallado
  • Sartén honda para freír
  • Papel de cocina para secar el queso después de freír

Instrucciones

  • Preparar el queso: corta el queso en rodajas de grosor medio o en cubos, según prefieras.
  • Sazonar: si prefieres un sabor más intenso, espolvorea un poco de sal y pimienta sobre los trozos de queso.
  • Preparar el rebozado: en tres platos diferentes, coloca la harina en el primero, el huevo batido en el segundo y el pan rallado en el tercero.
  • Empanar: pasa los trozos de queso primero por la harina para cubrirlos completamente, luego por el huevo y, finalmente, por el pan rallado para formar una capa crujiente alrededor.
  • Calentar el aceite: calienta el aceite en una sartén honda a fuego medio-alto.
  • Freír: fríe los trozos de queso durante unos minutos por cada lado hasta que estén dorados y crujientes.
  • Escurrir: coloca los trozos de Queso Frito en un papel de cocina para eliminar el exceso de aceite.
Calorías450 kcal
Proteínas20 g
Carbohidratos25 g
Fibra2 g
Grasas totales35 g
  • Elige el queso adecuado : Para obtener la mejor textura, usa quesos semicurados o curados que no se derritan demasiado rápido, como el queso manchego, gouda o halloumi. Evita quesos blandos como el brie, ya que podrían deshacerse al freírlos.
  • Corta el queso en el tamaño adecuado : Asegúrate de cortar el queso en porciones gruesas (alrededor de 1 cm de grosor) para evitar que se derrita demasiado rápido. Si son demasiado delgadas, el queso se deshará antes de que la cobertura quede crujiente.
  • Usa un empanado doble : Para lograr una textura extra crujiente, primero pasa el queso por harina, luego por huevo batido y, por último, por pan rallado. Para un resultado aún mejor, repite el proceso con huevo y pan rallado una segunda vez.
  • Aceite a la temperatura correcta : La temperatura ideal del aceite debe estar entre 170-180°C. Si el aceite está demasiado frío, el queso absorberá mucho aceite y quedará grasoso; si está demasiado caliente, la corteza se quemará antes de que el interior se caliente bien.
  • Fríe en pequeñas tandas : No sobrecargues la sartén, ya que esto bajará la temperatura del aceite y hará que el queso absorba más grasa. Fríe en tandas pequeñas para garantizar una cocción uniforme.
  • Escurre bien el queso frito : Después de freír, coloca las piezas sobre papel absorbente para eliminar el exceso de aceite y mantener la textura crujiente por más tiempo.
  • Sírvelo de inmediato : El queso frito sabe mejor cuando está recién hecho. Si lo dejas reposar demasiado tiempo, la cobertura perderá su textura crujiente y el queso se endurecerá.
  • Salsas para mojar : Acompaña el queso frito con salsas como alioli, salsa de tomate casera, miel, mermelada de frutos rojos o una reducción de vinagre balsámico para equilibrar el sabor con un toque dulce o ácido.
  • Ensaladas frescas : Una ensalada ligera con rúcula, canónigos, tomate cherry y nueces es la combinación perfecta para contrastar la textura crujiente y el sabor del queso frito.
  • Pan tostado o focaccia : Servirlo con pan crujiente o focaccia aromatizada con romero y aceite de oliva potenciará la experiencia gastronómica.
  • Fiambres y embutidos : Acompañar el queso frito con jamón ibérico, chorizo o lomo embuchado puede aportar un toque de intensidad y tradición a la presentación.
  • Aceitunas y encurtidos : Las aceitunas aliñadas, pepinillos y cebollitas en vinagre ayudan a limpiar el paladar y aportar un toque de frescura a la degustación.
  • Frutas frescas o secas : La manzana, la pera o los higos secos combinan muy bien con el queso frito, proporcionando un contraste dulce y fresco.
  • Bebidas adecuadas : Acompaña el queso frito con un vino blanco seco, una cerveza artesanal suave o incluso una sidra refrescante para equilibrar la untuosidad del plato.
  • Deja que se enfríe antes de guardarlo : No guardes el queso frito caliente en un recipiente cerrado, ya que el vapor hará que pierda su textura crujiente.
  • Usa un recipiente hermético : Para conservar su sabor y frescura, almacena las sobras en un recipiente hermético en el refrigerador.
  • Coloca papel absorbente en el fondo : Si lo guardas en un recipiente, pon papel de cocina en la base para absorber el exceso de humedad y grasa.
  • No lo almacenes más de 2 días : El queso frito sabe mejor recién hecho, pero si necesitas guardarlo, consúmelo dentro de las 48 horas para evitar que pierda su sabor y textura.
  • Recalienta en el horno o freidora de aire : Para recuperar su textura crujiente, caliéntalo en el horno a 180°C durante 5-7 minutos o en la freidora de aire por 3-5 minutos. Evita el microondas, ya que hará que se vuelva blando.
  • No lo congeles : La congelación puede alterar la textura del queso y hacer que la cobertura se deshaga al recalentarlo. Es mejor prepararlo fresco.
  • Transforma las sobras en otra receta : Si el queso pierde su textura crujiente, puedes incorporarlo en ensaladas, bocadillos o incluso usarlo como relleno para tortillas y empanadas.

Preguntas Frecuentes (FAQs)

Sí, puedes usar alternativas como harina de almendra, copos de avena triturados o incluso semillas de sésamo para una opción más crujiente y diferente.

Esto ocurre cuando el queso tiene demasiada humedad o cuando la temperatura del aceite es demasiado baja. Asegúrate de usar un empanado doble y un queso adecuado.

Sí, es posible. Solo rocía los trozos empanados con un poco de aceite y cocínalos a 200°C durante 7-10 minutos, volteándolos a la mitad del tiempo.

Usa aceite bien caliente (170-180°C), fríe en pequeñas tandas y deja escurrir sobre papel absorbente para eliminar el exceso de grasa.

  • Para descargar la receta, puede hacer clic en descargar en el archivo PDF a continuación.

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