Callos a la Madrileña | La Receta Clásica para tu Cena

Detalles

Porciones

4-5 persona

Prep tiempo

15 minutos

Coccion tiempo

2:30

Tiempo Total

2:45

Precio

10-15 euros

Calorias

500 kcal

La receta de Callos a la Madrileña, conocida como el guiso de callos al estilo madrileño, es uno de los platos tradicionales de España que refleja calidez y autenticidad en su sabor. Su origen se remonta a la capital, Madrid, donde se preparaba como un plato fuerte y caliente ideal para los días fríos, combinando ingredientes simples y saludables. En esta receta, sentirás el aroma de la historia y los sabores intensos que se unen en los callos y la carne, otorgando al plato una textura y un sabor inolvidables. Callos a la Madrileña no es solo una comida deliciosa, sino que tiene muchos beneficios, ya que es una fuente rica en proteínas, vitaminas y minerales, lo cual lo hace beneficioso para el organismo. Por lo general, se sirve como un almuerzo o cena abundante, brindando una sensación de saciedad y relax al final del día.

Ingredientes

  • 1 kg de callos (limpios y troceados)

  • 200 gramos de panceta o tocino

  • 150 gramos de chorizo español

  • 150 gramos de morcilla picante

  • 1 cebolla grande (picada)

  • 2 dientes de ajo (picados)

  • 1 hoja de laurel

  • 1 cucharadita de pimentón

  • ½ cucharadita de comino en polvo

  • Sal y pimienta al gusto

  • Aceite de oliva

  • 1 litro de caldo de carne

  • 1 cucharada de harina

  • Olla grande
  • Sartén
  • Cuchillo y tabla de cortar
  • Cuchara de madera
  • Colador

Instrucciones

  • Hervir los callos: Hierve una olla con agua y añade los callos. Deja que hiervan durante 15 minutos, luego escúrrelos y lávalos bien para eliminar cualquier impureza.
  • Cocinar los callos: En la misma olla grande, añade los callos limpios, la hoja de laurel y el caldo de carne. Cocina a fuego lento durante dos horas o hasta que estén tiernos.
  • Preparar los otros ingredientes: Mientras se cocinan los callos, calienta un poco de aceite de oliva en una sartén. Añade la cebolla y el ajo y sofríelos hasta que estén transparentes.
  • Añadir las carnes: Añade la panceta, el chorizo y la morcilla a la sartén. Cocina mientras revuelves hasta que las grasas comiencen a fundirse y los sabores se mezclen.
  • Dar sabor: Añade el pimentón y el comino, y luego una cucharada de harina, mezclando todo hasta que se combine bien.
  • Incorporar a los callos: Una vez que los callos estén cocidos, añade la mezcla de cebolla, carnes y especias a la olla. Cocina todo junto durante 30 minutos adicionales para que los sabores se integren perfectamente.
  • Servir: Sirve los Callos a la Madrileña calientes y acompáñalos con pan español fresco.
Calorías500 kcal
Proteínas25 g
Grasas30 g
Carbohidrato 15 g
Fibra2 g
  • Elige ingredientes de calidad : Utiliza callos frescos y bien limpios. Asegúrate de comprar un buen chorizo y morcilla de calidad, ya que estos ingredientes aportan un sabor intenso al plato.
  • Limpieza adecuada de los callos : Lava los callos varias veces con agua, vinagre y sal para eliminar cualquier impureza. También puedes hervirlos durante unos minutos y desechar el agua antes de comenzar la cocción.
  • Cocción lenta y prolongada : Los callos necesitan una cocción larga para quedar tiernos y absorber todos los sabores del guiso. Unas 3 a 4 horas a fuego lento serán ideales.
  • El sofrito es clave : Un sofrito bien hecho con ajo, cebolla, pimiento y tomate realza los sabores del plato. Cocina lentamente los ingredientes hasta que estén bien pochados.
  • Añadir especias en el momento adecuado : Especias como laurel, pimentón y guindilla deben añadirse en el punto justo para equilibrar los sabores sin que dominen demasiado.
  • Reposo para potenciar el sabor : Si es posible, deja reposar los callos una noche en la nevera antes de servirlos. Esto permite que los sabores se asienten y el plato gane en intensidad.
  • Acompañamiento perfecto : Los callos a la madrileña se disfrutan mejor con pan crujiente y un buen vino tinto. No olvides un toque de perejil fresco para darle un contraste de color y frescura.
  • Pan rústico o baguette crujiente : Un buen pan es imprescindible para mojar en la deliciosa salsa espesa de los callos. Cuanto más crujiente, mejor.
  • Vino tinto de cuerpo medio : Un vino tinto con carácter, como un Rioja o un Ribera del Duero, complementa los sabores intensos del plato.
  • Patatas fritas o cocidas : Algunas versiones incluyen patatas en el guiso, pero si no las lleva, puedes servirlo con patatas fritas o cocidas al lado.
  • Pimientos asados o en vinagre : Los pimientos rojos asados o en vinagre aportan un toque dulce y ácido que equilibra la potencia de los callos.
  • Queso curado o semicurado : Unas lonchas de queso manchego o de cabra combinan perfectamente con el guiso, aportando cremosidad y un toque salado extra.
  • Aceitunas aliñadas : Un pequeño aperitivo de aceitunas aliñadas antes de los callos realza el placer de la comida.
  • Un postre ligero : Después de un plato tan contundente, un postre ligero como una naranja fresca o un flan de huevo es la mejor opción para cerrar la comida.
  • Deja enfriar antes de guardar : No guardes los callos calientes en la nevera. Déjalos enfriar completamente antes de pasarlos a un recipiente hermético.
  • Usa recipientes de vidrio o plástico herméticos : Los callos tienen un sabor fuerte, por lo que es mejor almacenarlos en recipientes bien sellados para evitar que impregnen otros alimentos.
  • Conservación en la nevera (3-4 días) : En la nevera, los callos pueden durar de 3 a 4 días sin perder su calidad ni su sabor.
  • Congelación para una mayor duración : Si quieres conservarlos más tiempo, congélalos en porciones individuales. Así podrás descongelar solo la cantidad que necesites.
  • Recalentado adecuado : Caliéntalos a fuego lento en una cacerola o en el microondas a potencia media para que no pierdan textura. Añade un poco de caldo o agua si están demasiado espesos.
  • Evita recalentarlos varias veces : Es mejor recalentar solo la porción que vas a consumir en el momento, ya que volver a calentarlos repetidamente puede afectar su sabor y textura.
  • Mejoran con el tiempo : Al igual que otros guisos, los callos suelen saber mejor al día siguiente, ya que los sabores se intensifican con el reposo.

Preguntas Frecuentes (FAQs)

Se recomienda utilizar callos de ternera, específicamente la panza y el librillo, ya que tienen mejor textura y absorben bien los sabores del guiso.

Sí, aunque perderás parte del sabor tradicional. Puedes sustituirlos por carne de cerdo o simplemente omitirlos para una versión más ligera.

Sí, el pimentón (dulce o picante) es esencial para darle el color y sabor característico al guiso. Sin él, los callos perderían su autenticidad.

Un buen lavado y una cocción previa con agua, laurel y limón pueden ayudar a reducir el fuerte aroma de los callos antes de cocinarlos definitivamente.

  • Para descargar la receta, puede hacer clic en descargar en el archivo PDF a continuación.

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